De cara al final del verano - Balnearios de Aragón
976
post-template-default,single,single-post,postid-976,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,paspartu_enabled,paspartu_on_bottom_fixed,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-7.8,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive
 

De cara al final del verano

19 Ago De cara al final del verano

caribbean-291021_1280

 

El verano se va consumiendo lentamente, dejando atrás las engorrosas olas de calor y obligándonos a tirar de chaqueta por las noches en muchos lugares. Agosto marca el punto de inflexión en el que ya comenzamos a oír más septiembre, vuelta a la normalidad, fin de vacaciones y una expresión que se ha vuelto en monotemática cuando uno regresa de vacaciones: ‘el síndrome post-vacacional’. Si aún no has disfrutado de unos días libres (cada vez más, septiembre es destino vacacional), no tengas en cuenta ahora estas líneas; resérvalas para tu vuelta. Y si ya formas parte de la mayoría que ya ha agotado el verano (o está a punto), lee con atención.

Se llama ‘síndrome post-vacacional’ al estado que sufren quienes no consiguen adaptarse correctamente a la vuelta al trabajo después de sus vacaciones. Los que lo sufren, padecen de síntomas físicos como cansancio generalizado, fatiga, falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración; y síntomas psíquicos como tristeza, irritabilidad, falta de interés, nerviosismo. Como consecuencia, hasta que cuerpo y, sobre todo mente, se acostumbran a la vuelta a la rutina, el rendimiento en el trabajo no alcanza grandes cotas. Todo un problema.

La primera norma para quienes tienden a sufrir este síndrome es no alargar las vacaciones hasta justo el día antes de regresar al trabajo. De este modo, uno se puede adaptar poco a poco a la rutina, habituando los ritmos de comida y sueño. Y, por supuesto, es fundamental nuestra actitud mental. Si tratamos de ver de modo positivo la vuelta a la rutina, la cuesta no será tan empinada ni prolongada, facilitando el proceso.

En cualquier caso, si se trabaja de lunes a viernes, siempre queda la meta del fin de semana. Cinco días de trabajo y, a la vuelta de la esquina, dos de descanso que podemos aprovechar para pequeñas escapadas que faciliten el regreso a la rutina. Por supuesto, ya sabéis que nuestro remedio para todo es un buen baño termal, pudiendo elegir cualquiera de los Balnearios de Aragón. Distribuidos en las tres provincias aragonesas, son ideales para una de estas escapadas que nos hacen huir del maldito ‘síndrome post-vacacional’.

¡Feliz semana!

No hay comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.