Los pequeños placeres de la vida que rompen la rutina - Balnearios de Aragón
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Los pequeños placeres de la vida que rompen la rutina

15 Abr Los pequeños placeres de la vida que rompen la rutina

Balnearios besos

El pasado lunes no dejamos de escucharlo a cada paso. Los noticiarios de radio y televisión avisaron de la efemérides, igual que casi cualquier página informativa en internet y, por supuesto, las redes sociales. El 13 de abril se celebra el Día Mundial del Beso. Un beso es un símbolo de amor, de amistad, de deseo, de cariño. Pero la mayoría de los que damos forman parte de la rutina, como los que dejamos escapar entre mujeres (o a las mujeres) cuando nos presentan.

La rutina se apodera de nuestras vidas, olvidándonos de los pequeños placeres que las hacen más fáciles. El beso también forma parte de este grupo de deleites; a veces nos acordamos, y obsequiamos (y nos obsequian) con un beso “de verdad”. Placeres sobre los que debemos prestar más atención y, desde estas líneas en Balnearios de Aragón, reivindicar su hueco en la rutina.

Acostumbrados al día a día, una de las primeras cuestiones que se nos olvidan es nuestro propio cuerpo. Cierto que son muchos los aspectos que atender, con el sueño, la alimentación y el ejercicio físico como bandera. Tres ejes imprescindibles para sentirnos bien y poder llevar una vida saludable; pero que, con frecuencia, alguno queda descuidado.

Por esta razón, porque el día a día nos aleja de atender tan importantes aspectos, hay que saber parar y, como los besos “de verdad”, disfrutar de los placeres de los que estamos hablando. Una tarde libre, un domingo, un día festivo (o varios) constituyen esos momentos clave donde parar y retomar la rutina con fuerzas.

Momentos clave que pueden disfrutarse en lugares clave. Uno de estos sitios lo constituyen los centros termales. Solo entrar en sus instalaciones ya se respira la tranquilidad que nos permitirá recuperar fuerzas y disponer de tiempo para reflexionar y relajarse. El sonido del agua cayendo, la paz que se respira en una sauna, los músculos distendidos después de un masaje relajante… Experiencias que invitan a repetir y a preguntarnos por qué no volvemos cada semana.

Las tres provincias de Aragón esconden rincones donde sus balnearios se ubican en lugares paradisíacos. Lugares que incluyen atractivos turísticos, para aquellos inquietos que no disfruten solo con el relajamiento. Seguro que después de una visita a uno de los Balnearios de Aragón, la visión sobre nuestra vida se recargará de sensaciones positivas, dejándonos listos para sumergirnos, de nuevo, en la rutina.

Elija un balneario, descanse y ¡feliz semana!

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